Hay niños que les cuesta más tiempo aprender a hablar, y que seguramente lo conseguirán si les damos más tiempo.
Pero ¿tienen ese tiempo hoy día los niños? A los 3 años entran al cole y hacen actividades variadas, interesantes todas porque suponen los fundamentos de los aprendizajes importantísimos que van a hacer en los siguientes cursos. Estos niños no solo no hablan, es que muchos de ellos tampoco comprenden en la medida necesaria para seguir el ritmo de la clase. A los profesores les supone un sobreesfuerzo atenderlos individualmente en casi toda actividad. Y no todos están dispuestos a hacerlo o, sencillamente, no pueden porque el grupo demanda constantemente su atención.
¿No es mejor que reciban ayuda específica para desarrollar su lenguaje y poder así hacer frente a las demandas del momento? Si los dejamos que vayan madurando por sí mismos quizás al año siguiente la distancia de este niño con respecto al nivel medio del grupo sea mayor. Y tal vez empiece a apreciar las diferencias con respecto a los otros niños y las limitaciones que tiene para hacerse entender.
Eso le puede producir algunas consecuencias no muy favorables, como el retraimiento en las situaciones de habla. Además, los niños que no tienen dificultades avanzan de manera vertiginosa en su aprendizaje del lenguaje en estos años, por lo que la distancia irá aumentando.
Para evitar esas consecuencias negativas esas madres de las que hablaba al principio han preferido no seguir los consejos de su pediatra en este concreto aspecto, y consultar con el logopeda.
FUENTE: logopediacloyg.blogspot.com


